martes, 16 de agosto de 2011

LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE 'RINGO'


¡Qué Lennon! ¡Qué McCartney! ¡Qué Harrison! ¡Ringo es la estrella!

A un par de meses de que visite nuestro país, todavía se advierte cierta falta de certezas acerca del real aporte de Richard Starkey, mejor conocido como el fabuloso Ringo Starr, a la banda de Liverpool. Si existió un líder positivo en los Beatles, ese definitivamente fue el hombre de los ojos azules, nariz prodigiosa y talento indiscutible. Los hechos lo avalan. El cariño muchísimo más.
Siempre se ha discutido desde la ignorancia la poca capacidad musical de Ringo Starr, incluso llevándolo al límite de decir que era el Beatle ‘reemplazable’. Hay muchas cosas que se desconocen acerca de este gran músico y que en la previa a su visita a nuestro país ¡Sí, tal como se lee: Ringo viene a Chile! Es necesario comenzar a recordar y en muchos aspectos a informar.


Ringo, el músico

En nuestros tiempos la ‘excelente’ ejecución musical se confunde con las olimpiadas. La velocidad y la capacidad de ruido es el valor a cuidar. Ringo no era eso. Ringo es la ejecución perfecta, los silencios precisos, los patrones armónicos, no sólo una base para sostener las melodías de las cuerdas y las voces, más bien el pulso necesario para que la magia comenzara a fluir. Más tarde sus amigos recordarían con cierta nostalgia el hecho de no encontrar un baterista que entendiera lo que se necesitaba para cada canción. Ringo podía desentrañar en la gestión creativa de sus compañeros, los compases necesarios, los golpes exactos y los momentos precisos para poner sus baquetas a disposición del pentagrama.
Y es que no podemos olvidar que si algo fue para la banda como una piedra en el zapato, esto se expresó en la búsqueda de un baterista a la altura de las proyecciones del grupo. Ringo, era la pieza necesaria y basal para comenzar a escribir la historia.
La opinión de grandes colegas hace pensar en lo impensable del rock moderno sin patrones rítmicos como Tomorrow never knows, In my life o A day in the life ¿Lo sabrán los seudo músicos también?

Ringo, la imagen

No es gratuito intuir que antes de Ringo la banda no proyectaba una imagen de dureza en el escenario, más bien, eran unos chicos malcriados que, aunque intensos como concepto y vestidos a la moda, cojeaban en autoridad. Ringo llega a la banda con un cigarrillo encendido y fumando mientras percutía los sentidos de quienes tenían el privilegio de oírlo apoyando a Rory Storm y sus huracanes. Con un jopo atrevido y una barba perfectamente recortada no había duda de que existía, ya no en ciernes, un personaje perfectamente construido, un profesional de la noche, con seudónimo y todo.
Ringo, con los dedos cubiertos de anillos y su pinta de mafioso italiano, aportó a la banda ese perfil distintivo de chicos malos pero, con clase.

Ringo, el carisma

No menos importante, para aportar a una banda de genios y en cierto sentido para generar ambiente creativo, Ringo aportaba además con un enorme carisma. Mezcla de bonachón inocente y actor de carácter, supo hacer confluir los humores de la banda incluso en situaciones extremas.
¿Quién más que un verdadero líder pudo dejar en jaque mate a sus amigos cuando decide dejar los estudios en plena grabación del Álbum Blanco? Luego de él todos hicieron el berrinche, pero, el primero que avisó la poca claridad en los objetivos de banda fue Richard.
Nunca existió algún comentario que buscara su reemplazo ante una eventual salida –hasta la salida de George llevó a John a proponer a Clapton para seguir con la banda- es más, fueron sus mismos compañeros que años antes, en Australia, agradecían tenerlo de vuelta luego de su larga recuperación por tonsilitis. Jimmy Nicol su reemplazo, no alcanzó siquiera a entibiar un ‘beat’ que ya tenía nombre de oro y apellido de estrella.

Ringo Hoy

¿Qué puede proponer Ringo que haga atractiva su venida a Chile?
Muchas cosas. Además de lo inesperado de su visita y lo improbable de un regreso, Ringo es el más ‘Beatle’ de los ex Beatles. Conserva la frescura y la alegría de los 60’s. Se divierte en el escenario, es solidario con el resto de la All Starr Band y puede acompañar canciones de otros con la misma elegancia de siempre sin pensar en ‘arruinar’ su ego. Su voz cálida propone un viaje honesto al centro de todo el concepto Beatle. La rúbrica para todo comentario es su carta de presentación. Los Beatles no fueron únicamente la mejor banda de todos los tiempos, también fueron la expresión máxima de la paz y el amor. Con una ayuda de sus amigos todos quienes podamos verlo esa tarde de noviembre tendremos un momento espléndido garantizado.
Como diría el viejo Richard, Peace & Love, Peace & Love, Peace & Love.

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