viernes, 24 de abril de 2009

Charles Manson y los Beatles

(MAL) INTERPRETANDO A LOS BEATLES.
“Living it’s easy with eyes closed, misunderstanding all you see”



Charles Milles Manson: O ¿cómo poder construir realidad donde no la hay?

Muy común era por los albores de los 60’s encontrar a madres desesperadas pidiendo ayuda a gritos para ‘librar’ a sus retoños de un demonio inmundo que se enquistaba lentamente en la sociedad. El Rock.

Y es que existe una comunión exquisita entre la trasgresión y el rock. Por una parte el concepto de ‘rebeldía’ por otra, la idea de caminar en lugares prohibidos. Pero eso no es necesariamente formar parte de alguna secta o grupo anarquista fundamental –aunque el rock es sectario hoy por hoy- sino cambiar como las serpientes de piel, no tan sólo por fuera sino también mudar las ideas.


Una historia conocida

Comprendo perfectamente la atracción que la figura de Charles Manson ejerce en el mundo del rock y demás ámbitos contraculturales -debo reconocer que algunos aspectos de su historia son muy atrayentes-, pero nada justifica lo cobarde de su accionar criminal con los Beatles sin pensar en una visión distorsionada o un brillante cuento para apelar a la locura.

La infancia de Manson fue, desgraciadamente, como la de tantos otros: digna de una telenovela venezolana. Nació en 1934 como hijo de una prostituta y a muy temprana edad ya tenía antecedentes por robo a mano armada y violación de homosexuales. Cuando finalmente lo atraparon, el hombre estuvo en la cárcel hasta los 34 años. Cuando salió era 1968 y se encontró en plena década del las flores. La Costa Oeste de EEUU debió parecerle un paraíso a este chico desadaptado e intentó abrirse camino como músico. Era un fan de los Beatles -pero fan enfermizo -, así que intentó vender sus cancioncillas pop folk a diversos productores, entre ellos los de los mismos Beatles. Según el mismo Manson, la decisión de cantar y grabar un disco estaba en las ‘escrituras’ del álbum blanco, mejor dicho en la canción I Will, donde la frase “You’re song will fill the air, sing it loud so i can hear you” según Vincent Bugliosi, fiscal que persiguió los crímenes de Manson- conminaba al criminal a componer música para poder llenar el aire de sus presagios mesiánicos. Los Beatles lo invitaban a hacerlo.

Si no podía ser músico, sería otra cosa. Nada muy edificante obviamente.

Gurú. Líder de ‘la Familia’, una secta místico-satánico-apocalíptica. Drogas, sexo y el disco blanco de Beatles parecían ser la solución a todos los problemas de una banda de flower powers desquiciados.

La Biblia-Beatles

Para 1968 Manson enfrentaba una especie de revelación que presagiaba un conflicto mundial entre blancos y negros, y en el que los 4 jinetes del Apocalipsis no serían otros que los cuatro de Liverpool. La conexión entre los Beatles y la Biblia, mejor conocida como Beatles Bible Connection, era la señal de tomar la redención del mundo en sus manos.

Para desencadenar tal conflicto, nada mejor que unas pequeñas masacres. Gary Hinman, profesor de música y deudor de cierto dinero a algunos miembros de ‘la Familia’ y, además, implicado en una operación de narcotráfico, es hallado muerto en su casa; había sido torturado y con su sangre habían escrito varias frases en las paredes, como "kill the pigs", "Piggies" y "Helter Skelter". Lo de "pigs" y "piggies", además de hacer referencia a la policía, remitía al tema "Piggies" del disco blanco de los Beatles, al igual que "Helter Skelter" uno de los antecedentes más brillantes del Heavy Metal.*

Al poco tiempo la policía relacionó a Hinman con ‘la Familia’ y Robert Beausoleil, uno de sus miembros, es detenido. Para proteger a su compañero, la Familia tiene la brillante idea de cometer más asesinatos: si aparecen nuevos casos con el mismo modus operandi, dejarán de sospechar de Beausoleil.

Así que en la madrugada del 9 de agosto de 1969, cuatro miembros de la familia se dirigen a Hollywood, a una casa que curiosamente antes estuvo habitada por Terry Melcher, hijo de la actriz Doris Day, y propietario de una discográfica que se había burlado del trabajo musical de Charles Manson. Su actual inquilina era la joven actriz Sharon Tate, embarazada de ocho meses y casada con Roman Polanski (la hermosura de Tate era tal que se le comparaba con la misma Marilyn Monroe, pueden apreciar su trabajo en la película “La danza de los vampiros” donde comparte protagonismo con Polanski), uno de los mejores directores de cine que ha existido. Los miembros de la familia -entre ellos Susan Atkins, rebautizada por Manson como Sadie Mae Glutz en honor a la canción "Sexy Sadie" de Beatles- irrumpieron en la casa y asesinaron brutalmente a Sharon Tate cortándole los pechos hasta morir desangrada, junto con cuatro invitados que tenían la mala fortuna de estar ahí esa noche.

Realmente, Charles Manson nunca se manchó las manos de sangre; fueron sus acólitos –también llamados ángeles de la muerte- los que cumplían órdenes. La noche siguiente repitieron el mismo juego en casa del empresario Leno LaBianca y su mujer Rosemary. Esta vez Manson también asistió, pero se limitó a observar -y tal vez arengar- a sus tres discípulos mientras éstos hacían su "trabajo". Pero ahí acabaron sus tropelías, porque al poco tiempo toda la banda fué detenida y condenada a cadena perpetua. Aunque hay que decir que su captura fue casual ya que el FBI investigaban unos casos de robos de coches e incendios relacionados con ‘La Familia’, pero de ninguna manera con los asesinatos.

Y aquí otra pista para todos ustedes…el estúpido es quién busca lo que no está

Es decir, un individuo que, aunque fué el autor intelectual de varios asesinatos –situación igual de punible- nunca mató a nadie con sus propias manos, y de repente, se convierte en el serial killer más famoso de la Historia. Con tan sólo nueve asesinatos en su "curriculum", muy poco comparado con otros psicópatas, Manson es el monstruo más célebre del mundo. La razón de ello tal vez la encontramos en la situación que vivía Estados Unidos en esa época. Manson fué un estupendo ‘chivo expiatorio’ para controlar a "los niños de las flores". En plena era del "amor y paz" apareció un tipo que utilizó a una veintena de chiquillos descarriados -y drogados hasta los pies- para sus propios fines, que no eran otros que dar comienzo a su personal holocausto pop teñido de no pocas fobias hacia los negros y de venganza contra los que no supieron apreciar su arte. Sus dioses eran los Beatles -recuerden lo que dijo Lennon tiempo atrás con respecto a su grupo, y que hirió no menos susceptibilidades: “somos más grandes que Jesucristo”- y sus comparecencias en los tribunales, con una esvástica marcada a cuchilla en su frente, eran todo un espectáculo. La perversión del hipismo. El efecto mediático de todo ello fué enorme, y la fascinación que ejerce en el resto del mundo la "locura americana" ha convertido a Charles Manson en un auténtico icono de la estupidez. Además hay que recordar que las personas que murieron a causa de sus paranoias eran famosos, "gente importante", y no cualquier prostituta, homosexual o niños anónimos, y eso es un bocado exquisito para el sector más amarillista de la prensa y la televisión.

Es indudable la influencia que después ha ejercido su caso en el rock. Letras de canciones y bandas han visto en él una especie de musa inspiradora para transgredir todo tipo de protocolos. Sin embargo la relación con los Beatles más que antojadiza, obedece quizás a una estrategia desesperada del conservadurismo norteamericano ya que no es difícil asociar este caso con campañas oscuras en contra del fenómeno Beatle (Ku Kux Klan, Nixon etc.…). Al menos es un atisbo de reflexión. Los invito a hacerlo.

-Manson publicó el álbum "Lie" el 6 de marzo de 1970 para poder financiar su defensa. Una de las canciones del álbum había sido grabada previamente por los Beach Boys, uno de cuyos miembros, Dennis Wilson, había sido colaborador cercano de la Familia.

* Los ‘versículos’ del Álbum Blanco

Revolution 1: Para Manson, la invitación más explícita a la rebelión. Sobre todo cuando en el disco luego de la frase “count me out” déjenme fuera se escucha claramente “in”. Los Beatles querían entrar en la revuelta del nuevo Mesías.

Blackbird: No menos cierta es la explicación que da hoy por hoy Paul McCartney, respecto de que esta hermosa canción se refería al pueblo afro-americano y las injusticias que en esa época sufrían en Estados Unidos. Para Manson, al parecer, el único que entendió para mal el mensaje, era una invitación abierta a los Negros para iniciar una escalada de violencia contra el sistema de dominio ‘Blanco’.

Piggies: “What they need's a damn good whacking”. Sí, lo que ellos necesitaban era un gran linchamiento. O al menos así lo interpretó Manson. De ahí que se justifica lo cruel y alevoso de los crímenes ya que era un llamado ejemplarizador. “Clutching forks and knives to eat the bacon”, no es mejor. Esta frase justificaba el uso de tenedores y cuchillos para los sacrificios. Rosemary LaBianca recibió 41 heridas de cuchillo, Leno LaBianca recibió 12 heridas de cuchillo y 7 provocadas por tenedores. En un muro de la casa y con sangre de Leno apareció la frase "Death to Pigs". Bastante claro ¿o no?

Helter Skelter: Para muchos la canción más importante como motivadora de los ajusticiamientos. Primero, porque era la canción que motivaba como banda sonora todos los crímenes. También porque en la casa de Leno LaBianca se encontró la frase grabada en la puerta del refrigerador. Según Charles Manson la rebelión era como una rueda de la fortuna –Helter Skelter- que se dejaba caer con toda su fuerza sobre un mundo perverso. “Look out, she´s coming down Fast”.

Revolution 9: Es cosa de escucharla y ya pensamos en estupideces. Bueno, en realidad para el criminal no fue difícil entender lo que este collage de sonidos sin sentido para el mundo normal era en realidad. El número nueve haría referencia a la Biblia en el Apocalipsis capítulo 9, donde aparecerían los Beatles reflejados en frases como “tenían caras humanas…tenían el pelo como mujeres” necesariamente eran ellos los que anunciaban al nuevo Mesías. La palabra “Rise” que aparece en la canción era el llamado a levantarse contra lo establecido. Los sonidos de disparos y gritos serían el modus operandi a seguir.

I Will: Ya explicada en el texto, segundo subtítulo, era la invitación que esperaba Manson para ponerse a grabar. Ya que la música era el vehículo para la rebelión. Su disco fue desechado por numerosos productores. Justificación para algunos de su posible ‘locura’.

Honey Pie: “Sail across the atlantic” hacía referencia –todo según Manson- al lugar de donde vendrían los 4 jinetes del Apocalipsis a reunirse con el. “I’m in love but i’m lazy” era una disculpa de la banda por no expresar de manera más abierta su devoción hacia Manson. Situación que motivó una serie de cartas, telegramas y llamadas telefónicas de ‘La Familia’ a los Beatles que no llegaron nunca a sus destinatarios y quedaron atrapadas en los filtros de Apple.

S.P. M. Reyes A.

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